"¿Cómo sabrás si las aves que recorren los caminos del cielo son un inmenso mundo de deleite, cercado como estás por tus cinco sentidos?"
William Blake. El matrimonio del Cielo y el Infierno (1790). Trad. Jordi Doce

sábado, 15 de diciembre de 2012

El cielo en una flor salvaje



Fotografías por Fernando Rodríguez Durán y Karla Casillas Bermúdez


MUESTRA COLECTIVA: I FERIA DE NAVIDAD ARA ARTE 2012
Del 15 al 29 de diciembre de 2012 en la galería Ara Arte, c/ Raimundo Lulio 10, 28010, Madrid.

Mi participación: Flores Celestes y Luna botón.














Todo empezó con un poema de William Blake  (Augurios de la Inocencia (1803))



Para ver el mundo en un grano de arena,
Y el Cielo en una flor salvaje,
Abarca el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora.

To see the world in a grain of sand,
And Heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand
And eternity in an hour.


El Cielo. Estrellas enlazadas por la gravedad para formar galaxias entrelazadas a su vez para formar cúmulos que aparecen agrupados en supercúmulos… una colosal arquitectura cósmica construida a base de gravedad. Así que si algo puede representar el Cielo esa es precisamente la gravitación, la gravedad.

Si el pintor trabaja de veras con algo, es con la luz. Así que tenía que expresar gravedad con luz. La gravitación, cuando es suficientemente intensa, es capaz de desviar a la misma luz haciendo que su camino a través del espacio deje de ser recto y se haga curvo. Cuanta más intensa es la gravedad más se desvía la luz. Es algo que los astrónomos han podido observar en el Universo y que denominan efecto de lente gravitatoria.  Alrededor de los cúmulos de galaxias se forman halos circulares de imágenes fantasmas cuyo origen no es otro que la luz  de objetos lejanos que ha sido desviada por la gravedad. Esta es la huella de la gravedad sobre la luz.

Así que coloqué un campo gravitatorio delante de una serie de flores buscando encontrar algo de esa desconcertante comunidad entre el Cielo y la flor. Y en esa conjunción aparentemente imposible entre lo pequeño y lo cósmico surgieron una suerte de abismos y de mundos, de caídas en la oscuridad y de frutos…


Fernando Rodríguez Durán


miércoles, 12 de diciembre de 2012

HERCÓLUBUS, EL PLANETA ROJO DEL FIN DEL MUNDO
APOCALIPSIS RGB (250,0,1)





Fuente de la imagen astronómica: http://www.kalipedia.com